вечность
(Eternidad)
Ahora reconocemos que nuestros ojos han permanecido ciegos durante muchísimos años, de manera que no hemos visto la belleza de tu pueblo elegido y no hemos reconocido en su rostro los rasgos de nuestro hermano primogénito.
Distinguimos ahora la señal de Caín en nuestra frente. Durante siglos Abel permaneció postrado entre la sangre y las lágrimas, porque habíamos olvidado tu amor. Perdónanos la maldición que injustamente hicimos caer sobre ellos; perdónanos porque al maldecirlos a ellos te hemos crucificado por segunda vez, porque no sabíamos lo que hacíamos.
Juan Pablo XXI
(Eternidad)
Ahora reconocemos que nuestros ojos han permanecido ciegos durante muchísimos años, de manera que no hemos visto la belleza de tu pueblo elegido y no hemos reconocido en su rostro los rasgos de nuestro hermano primogénito.
Distinguimos ahora la señal de Caín en nuestra frente. Durante siglos Abel permaneció postrado entre la sangre y las lágrimas, porque habíamos olvidado tu amor. Perdónanos la maldición que injustamente hicimos caer sobre ellos; perdónanos porque al maldecirlos a ellos te hemos crucificado por segunda vez, porque no sabíamos lo que hacíamos.
Juan Pablo XXI
***
Sangre, bendito elixir de la vida. Corre por nuestras venas como río por sus cauces, y le damos tan poca importancia. Hasta que por fin es arrebatado por seres de los cuales ignorábamos su existencia. O tal vez sabíamos que existían y no queríamos aceptarlo.
La ignorancia en la que vivimos los humanos, tal vez es una bendición de El Creador para no abrumarnos con la oscura realidad. Seres mitológicos que caminan entre nosotros, camuflándose entre la oscuridad de nuestra mente, como depredadores acechando a su presa, listo para atacarnos.
Pero yo ya no puedo hablar como si perteneciera a los humanos, ahora yo soy parte de ellos.
¿Quién soy yo? Un dvoryanstvo, el elegido.
¿Mi misión? Proteger a la humanidad de los de nuestra especie en la batalla final y encontrar a solnechnyĭ svet.
¿Lo que no esperaba? Que el amor se interpusiera en mi camino.
¿Lo que no esperaba? Que el amor se interpusiera en mi camino.

0 comentarios:
Publicar un comentario